La ciencia del movimiento

Entendemos que el movimiento es algo común en los seres humanos, nos movemos desde que nacemos y buscamos diferentes formas de avanzar, comenzamos al gatear y de ahí en adelante se disparan los receptores motores y de coordinación del cuerpo para que logremos caminar y por ultimo correr, para así recorrer largas distancias.

“Nuestro cerebro actúa como coordinador y el cuerpo es la herramienta que permite ejecutar los movimientos”

En la etapa del gateo las sensaciones son menos definidas y cuando se empieza a caminar el cerebro obtiene demasiada retroalimentación del entorno y poco a poco desarrolla la propiocepción, para aportar equilibrio y transformar la fuerza y la energía de nuestros músculos en movimiento.

La propiocepción la podemos traducir como un tipo de : “conciencia del cuerpo”, el cuerpo se adapta, construye el movimiento de forma inmediata con una precisión absoluta y acciones como: sentarnos, pararnos, recoger objetos, lanzar y atrapar cosas, saltar y correr, se transforman en movimientos automáticos y la propiocepción es la responsable de la mayoría de estas acciones cotidianas. Ajustando de forma imperceptible la posición y balance de nuestro organismo.

No obstante, ¿Dónde se encuentra ubicada la propiocepción? Pues se encuentra en el sistema nervioso periférico que utiliza las terminaciones nerviosas para recopilar información, procesarla gracias a los receptores de presión, y estiramiento que se encuentran en los músculos, las articulaciones y la piel para informar a nuestro cerebro sobre el entorno físico y cómo podemos interactuar con el.

“No olvidemos que un gran porcentaje de estos receptores se encuentran en los pies”.

Los pies actúan en cada momento y articulan la pisada de manera distinta ejerciendo fuerzas y momentos diferentes. Nuestros movimientos necesarios para correr se centran en nuestras piernas y nuestro organismo al correr se mueve coordinando también los brazos y la cadera, creando una serie de movimientos armónicos que permiten el desplazamiento.

Sin embargo, nadie se pregunta ¿Cómo lo hacemos? ¿Cómo nos desplazamos?, y no nos preguntamos ¿Cómo el cuerpo es capaz de unir todos los componentes que intervienen en el movimiento para lograr estar erguidos y avanzar un paso tras otro?

 

Cada día avanzamos, nos movemos, nos desplazamos y no nos detenemos a entender que ciertos movimientos influyen y afectan la movilidad,  y sobre todo que ciertos hábitos de comportamiento en la movilidad provocan ciertas patologías en el ser humano como la perdida de motricidad.

Los anteriores hábitos de comportamiento se pueden describir de la siguiente forma: posturas al conducir, posturas al mirar la televisión, posturas en el lugar de trabajo  influyen en la perdida de motricidad y provocan que las articulaciones pierdan movilidad positiva para el organismo y el síntoma que indica que las cosas no funcionan de manera adecuada es el: sedentarismo; la enfermedad del siglo XXI.

Nuestros pies son estructuras principales. El pie humano es un sistema complejo de amortiguación y palancas sin comparación en la naturaleza. Sin embargo, la verdadera hazaña de nuestros pies es la forma como logran ejecutar las tres formas de locomoción (Caminar, correr y correr muy rápido) que se diferencian por características biomecánicas distintas en términos de la postura que adopta el cuerpo.

 

Laura Ramos
Diseñadora con énfasis en producto
Universidad de los Andes
Functional foot course
Fundadora del programa Huella TN
Duatleta de rendimiento AG

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